Septiembre llega al Teatro Santander con historias, música, danza y encuentros que atraviesan territorios, generaciones y distintas formas de sentir el arte.
En el mes de Amor y Amistad, la programación propone un recorrido que va de Shakespeare al joropo, de las culturas urbanas al son cubano y de los sonidos santandereanos a una gran cita internacional con Buika.
Y el 8 y 9 de septiembre, Antonia en Santander y sus provincias llevará al público por un viaje musical y fantástico por el departamento. Una historia sobre identidad, territorio y esas tradiciones que nos recuerdan de dónde venimos.
La música local tendrá además una cita especial el 10 de septiembre con Demasiado Cerca Live, esta vez junto al cantautor santandereano Henry o Nicolás, quien explorará sus búsquedas personales a través de una propuesta donde la guitarra también se convierte en percusión.
Del Llano al Caribe: canciones que cuentan historias
El 12 de septiembre, Walter Silva llegará con la fuerza del folclor llanero y más de tres décadas de trayectoria. Después, el 17 de septiembre, Murmuria, de la Compañía Cortocinesis, mezclará danza, teatro, voz y música en vivo para acercarse a eso que tantas veces resulta difícil de nombrar: el amor.
El 18, Wilfran Castillo compartirá Las historias detrás de los grandes éxitos, un encuentro para conocer las emociones y recuerdos que dieron origen a algunas de sus canciones.
Y el 20 de septiembre, la música cubana tomará la Gran Sala con la Orquesta Aragón junto a Ariza Brothers, en el Concierto de Amor y Amistad.
Un cierre con sabor internacional
El mes terminará en grande. El 30 de septiembre, Buika llegará al Teatro Santander con Experiencia Sinfónica, acompañada por la Orquesta Sinfónica UNAB.
Latin jazz, bolero, flamenco y música clásica se encontrarán con la voz de una artista reconocida por su fuerza y singularidad, en una experiencia que conecta los sonidos del mundo con el talento musical de nuestra región.
Septiembre será, entonces, una invitación a salir, escuchar, emocionarnos y encontrarnos. Porque también en los escenarios se construye la memoria de una ciudad.
