‘Adolescencia’ es una miniserie de drama criminal británica estrenada recientemente en Netflix, creada por Jack Thorne y Stephen Graham (quien también actúa en la serie), y dirigida por Philip Barantini. Se ha convertido en un fenómeno global por diferentes motivos: la increíble forma en la que fue grabada, la actuación estelar de Owen Cooper y, las reflexiones en torno al uso de las redes sociales y su influencia en los más jóvenes.
La miniserie se desarrolla en 4 episodios, cada uno un plano secuencia, en el que vemos cómo la cámara exhibe los diferentes momentos en la vida y comunidad de Jamie Miller, un joven arrestado por asesinar a una compañera de clase. En el segundo episodio, cuando la policía está buscando tanto el arma homicida como la razón de los actos de Jamie, se mencionan conceptos como los “incels”, “manosfera” y la “regla del 80/20”. Estos se encuentran vinculados a una subcultura que no es reciente, sino que desde finales del siglo pasado ha ido tomando fuerza entre hombres, quienes se han encargado de desarrollar sus propias teorías y simbologías.
Orígenes: una creación contraproducente
«El proyecto de celibato involuntario de Alana» (Alana’s Involuntary Celibacy Project) nació en 1997 como un sitio web que ofrecía apoyo a personas solitarias o que se sentían abandonadas. Su creadora, una mujer canadiense de 37 años, compartió su frustración con miles de personas que se sintieron identificadas por nunca haber tenido relaciones sexuales. Usuarios que empatizaron con el mensaje de la joven y que compartían sus experiencias sobre la imposibilidad de tener una relación sentimental, a causa de su aspecto físico. Con el tiempo, las comunidades incel, pasaron de ser foros o páginas llenas de mensajes de autocompasión a una serie de contenido violento y misógino, generado y consumido por hombres.
Así es como se llega a la definición actual del término: según un informe publicado por la Comisión Europea (CE), los célibes involuntarios («incels») son hombres que creen que no pueden acceder a relaciones sexuales consentidas debido a su falta de atractivo físico. La periodista Mariángela Urbina explica en un video de Las Igualadas (un espacio del diario El Espectador), que los incels son una “subcultura urbana” que interactúa a través de la manosfera.
La manosfera hace referencia al ecosistema digital compuesto por foros, blogs, canales de YouTube y grupos en redes sociales donde convergen diferentes comunidades de hombres que, comparten discursos misóginos y de supremacía masculina. Es un mundo “machito” donde expresan su sensación de insatisfacción ante el supuesto derecho a tener relaciones sexuales con mujeres que se los niegan. el Informe de la CE indica que, el “término es utilizado para referirse al conjunto de comunidades en línea antifeministas, misóginas y prohombres”. Pero los incels no son la única subcultura que se encuentra en la manosfera.
El ABC de la subcultura incel
Los incels tienen una segmentación basada en la apariencia física:
Los chads: son los hombres “privilegiados” por su aspecto físico porque según la creencia incel, las mujeres son hipergámicas, siempre van a escoger al más atractivo, si está disponible. Prácticamente este es el arquetipo del “macho alfa” al que las mujeres prefieren por su estructura ósea (una mandibula marcada), genes, pelo y estatura.

Las stacys: son las mujeres de belleza hegemónica que siempre buscarán casarse con un chad y que desprecian a los incels.
Las becky: son aquellas mujeres de “belleza promedio o belleza común”. Que también prefieren a los chads, pero que a veces se conforman con un normie, “hasta que un chad les dé su atención”.
Los normies: son hombres con “una belleza común”, pero con buenos ingresos económicos.
Teorías fundacionales
Teoría de la «red pill»: es un “llamado a despertar” de la ideología feminista que les quitó a los hombres su posición en la sociedad y deben recuperar ese poder masculino. Quien se “toma” esta pastilla es un “redpilero”.
Teoría de la «black pill»: Quien se “toma” esta pastilla se auto-condena a la resignación total, puesto que ellos creen que por el aspecto físico y su genética ya ninguna mujer los va a elegir.
La regla del 80/20: solo el 20% de los hombres atraen a las mujeres, estos vendrían siendo los “chads”. Es decir, que el 80% de los hombres son rechazados.
Antes se mencionaba que los incels no son la única subcultura que se encuentra en la manosfera, por ejemplo existen también los hombres «pickup artist». Para quienes toman la pastilla roja convertirse en un hombre que aprende el juego de la seducción y aplica la manipulación con las mujeres es la única manera de escapar del rechazo total.
Según la Revista Cambio, en la manosfera también interactuan los «Men Going Their Own Way (MGTOW)»: son hombres que promueven el rechazo total a las relaciones con mujeres y defienden la autosuficiencia masculina.
Estos discursos de odio y misoginia que se desarrollan en la manosfera han provocado que ciertos grupos dentro de ella tomen iniciativas de violencia extrema en favor a sus creencias.
Casos: cuando la violencia pasa de lo digital a lo real
Elliot Rodger
En 2014, Elliot Rodger mató a seis personas en Isla Vista, California. Tenía 22 años y había nacido en un círculo privilegiado económicamente. Rodger grabó un video antes de cometer los asesinatos, en donde señalaba como justificación para sus actos que las mujeres no querían acostarse con él, y que él no entiendía la razón. Se suicidó después de cometer los asesinatos.
Alek Minassian
En abril de 2018, diez personas murieron atropelladas en Toronto, Canadá, por una camioneta que era conducida por Alek Minassian. Según BBC, Minassian había publicado en su cuenta de Facebook varios mensajes en los que hablaban de su frustración, haciendo apología al “héroe” de la comunidad incel, Elliot Rodger.

Jake Davison
En 2021, Jake Davison, quien divulgaba muchas de las ideas de los incels en sus redes sociales, mató a cinco personas en el norte de Inglaterra. La BBC, indica que Davison habló de «consumir la sobredosis de la píldora negra» en videos de YouTube antes de ejecutar los asesinatos.
Caso en Brasil
Un caso de violencia extremista vinculado a Latinoamérica lo expone la revista VICE. Donde cuentan que en marzo de 2019, Guilherme Taucci Monteiro y Luiz Henrique de Castro, ambos brasileros, llegaron al colegio público en el que habían estudiado en Sao Paulo acompañados de una pistola calibre 38, un hacha, una ballesta y un arco. Los jóvenes de 17 y 25 años, respectivamente, mataron a 10 personas. La policía encontró que hacían parte de las comunidades incel en línea.
Un llamado a la reflexión y NO generalización
Si bien todos los casos reales mencionados terminan siendo vinculados a la subcultura incel, no todos los victimarios se autoproclamaban como tal. Lo que une estos casos es su interacción en la manosfera. Florence Keen, investigadora de incels en el Centro Internacional para el Estudio de la Radicalización del King’s College de Londres, indicó algo importante para la BBC: «La salvedad que siempre hago es que no podemos decir que toda la subcultura incel sea violenta». Incluso para afrontar situaciones de violencia en internet como estas, es necesario desapegarse de generalizaciones. Newtral es un medio de comunicación español dedicado al fact checking, en un artículo sobre esta subcultura mencionaban el “efecto rebote” que se provoca al incluir comportamientos que en realidad no son exclusivos de este grupo, sino que “forman parte de normas más generales de la masculinidad hegemónica, la supremacía masculina o la socialización masculina en oposición a la feminidad”, lo que podría generar que más hombres se sientan incluidos por generalización a esta subcultura incel.
Los peligros de la manosfera son evidentes, tanto para casos extremos que desembocan en actos terroristas, como el simple hecho de clasificar a alguien como “feo o rechazado por su físico” y resignarlo toda su vida a una baja autoestima. Muchos usuarios en línea pueden tener contacto con la manosfera sin darse cuenta, términos como el “bodycount” (para definir a una “mujer de alto valor”) son usuales en redes sociales y, hacen parte de la terminología de los incels. Con esto no quiere decir que quien comparte mensajes misóginos y violentos contra las mujeres es un incel, pero sí que puede haber llegado a la manosfera.
La investigadora Florence Keen también mencionó para la BBC que en 2021 uno de los foros más grandes tenía 13.000 miembros activos y alrededor de 200.000 publicaciones.
La miniserie ‘Adolescencia’ ha colocado sobre la mesa este tema, como un llamado a la reflexión sobre lo que consumen las personas en redes sociales. Referentes peligrosos como Andrew Tate son mencionados en la serie. Pero a nivel más cercano sabemos que El Temach, los famosos gurús de la seducción, influencers que enseñan cómo ser un “hombre o mujer de alto valor”; incluso recientemente la rutina que se ha vuelto tendencia de Ashton Hall; todo este contenido sigue imponiendo roles, ideas sobre lo que las personas deberían ser y cómo deberían actuar.
Jamie Miller es el personaje de una serie policíaca y psicológica, ¿pero cuántos hombres de 13 años se sienten “feos y rechazados” por su aspecto físico aún siendo tan jóvenes? ¿Cuántos hombres adultos aún creen que las mujeres les deben sexo como si se tratara de un derecho? ¿Cuántas personas se creen de internet esa idea de que alguien vale más que otra por su pasado sexual? La serie ‘Adolescencia’ tiene solo 4 episodios, a la sociedad le serviría que la discusión de estos temas nos tome más tiempo.