El cine santandereano vivió una de esas noches inolvidables este 25 de octubre de 2026. ‘Adiós al amigo’, película escrita y dirigida por el cineasta güepsano Iván David Gaona, recibió cinco Premios Macondo 2026, convirtiéndose en la segunda producción más galardonada de esta edición de los premios de la Academia Colombiana de Cine. La cinta llegó a la ceremonia con 11 nominaciones.
Una película rodada entre los paisajes del Cañón del Chicamocha logró reconocimientos en actuación, vestuario, sonido y música, poniendo nuevamente en el panorama nacional un cine que encuentra en Santander no solamente una locación, sino también el origen de sus personajes, sus historias y su manera de mirar el país.
5 reconocimientos - 1 misma historia
Durante la XIV edición de los Premios Macondo, y que esta vez se llevó a cabo en Cali, ´Adiós al amigo’ recibió los galardones a:
Mejor Actor de Reparto: Cristian Hernández.
Mejor Diseño de Vestuario: Diana Oliva.
Mejor Sonido: Daniel Garcés Najar, José Jairo Flórez Flórez y José Valenzuela.
Mejor Canción Original: Edson Velandia.
Mejor Música Original: Edson Velandia y Camilo Escobar.
Cinco premios que permiten mirar también todo aquello que existe detrás de una película.
Porque una historia se construye desde el guión, la dirección y las actuaciones, pero también desde los sonidos capaces de crear una atmósfera, la música que acompaña a los personajes y un vestuario que ayuda a trasladarnos hacia otro momento de nuestra historia.
En el caso de ‘Adiós al amigo’, esos oficios fueron precisamente algunos de los grandes protagonistas de la noche.
Un western que mira hacia Santander
La historia nos lleva hasta 1902, al final de la Guerra de los Mil Días.
Alfredo Duarte Amado, un soldado revolucionario, emprende la búsqueda de su hermano desaparecido durante la guerra. En el camino se encuentra con un fotógrafo aficionado que carga con su propia búsqueda: encontrar al hombre que mató a su padre. Juntos atraviesan las entrañas del Cañón del Chicamocha en una historia construida desde los códigos del western y atravesada por las heridas que deja la violencia.
La película fue producida por La ContraBanda, con Mónica Juanita Hernández Duquino en la producción, y contó con la participación de 2-35 Digital, Sonata Films y HDCinema Colombia. Fue filmada en Santander, en escenarios cercanos al municipio de Cepitá, llevando a la pantalla grande uno de los paisajes más reconocibles de nuestra geografía.
Pero el territorio dentro de ‘Adiós al amigo’ va más allá del paisaje.
Desde sus procesos de creación, La ContraBanda ha desarrollado una búsqueda por contar historias desde Santander. Para esta producción, el equipo también trabajó con actores y habitantes de la región, continuando un proceso cinematográfico que ya había estado presente en trabajos anteriores de Gaona.
Una película que ya viene recorriendo las salas de cine del mundo
La noche de los Macondo suma un nuevo capítulo a un recorrido que comenzó mucho antes.
En 2024, Adiós al amigo participó en el Festival Internacional de Cine de Tokio, donde recibió el Premio Especial del Jurado. Posteriormente, en 2025, obtuvo el Premio del Público a Mejor Largometraje Colombiano en el Festival Internacional de Cine de Cartagena de Indias, FICCI.
También ha circulado por otros escenarios internacionales y llegó a las salas colombianas el 7 de agosto de 2025.
Cada uno de esos momentos ha permitido que una historia filmada en Santander encuentre espectadores fuera de la región y del país.
Ahora, cinco estatuillas Macondo vuelven a ponerla en el centro de la conversación cinematográfica nacional.
Los premios celebran una obra, pero también permiten mirar todo lo que tuvo que ocurrir para que esa obra existiera. Equipos técnicos y creativos, años de desarrollo, actores, productores, músicos, espacios de formación y personas que decidieron construir cine desde un territorio alejado de los centros tradicionales de producción audiovisual del país.
Por eso, los cinco Macondo de ‘Adiós al amigo’, también pueden leerse como un momento importante para una escena cinematográfica santandereana que durante años ha venido escribiendo su propia historia.
Una historia que hoy pasa por el Cañón del Chicamocha, llega a festivales internacionales y encuentra reconocimiento dentro del cine colombiano.
Porque cuando una película hecha desde Santander llega tan lejos, no solamente viaja una obra: También circulan nuestros paisajes, nuestros artistas, nuestras historias y nuevas maneras de contar el territorio.
Gracias a todo el equipo de la Contrabanda y de ‘Adiós al amigo’.
