Un clásico llegó a las salas de cine colombianas este 20 de marzo de 2025. No resulta menos emocionante tratándose del live action de la primera película animada de Disney que se estrenó en 1937 y de su primera princesa. Blancanieves y los siete enanitos, ofrece casi un siglo después una emocionante historia con los mismos personajes. Pero que lastimosamente no logra estar del todo bien cantada, actuada, ni contada.

Blanca Nieves en su versión animada es una princesa joven, a la que la desgracia le llega cuando muere su madre, y su padre decide casarse con una hermosa mujer con poderes extraordinarios y un espejo mágico. Después de la muerte de su padre, Blanca Nieves debe sucumbir ante las órdenes y la maldad de la nueva reina. Esto no cambia en la reciente cinta de Disney. Realmente la trama original y los clásicos personajes se conservan.
Sin embargo, hay algunas diferencias entre la versión animada y la reciente, por ejemplo: en este largometraje no tenemos de protagonista a un príncipe, sino a un “bandido”, dadas las condiciones socio-económicas del pueblo, algunos deciden volverse ladrones para sobrevivir.
Otra diferencia apreciable es el significado del nombre de la princesa. Si bien todos conocemos tradicionalmente que Blanca Nieves se llama así porque “era tan blanca como la nieve, tan roja como la sangre y sus cabellos eran tan negros como el ébano”. Para este caso, su nombre hace referencia a que nació en una noche donde había una tormenta de nieve.

Pero lo relevante no es la diferencia del significado en su nombre, o entre el tono de piel de la princesa animada y la actriz que la interpreta en el live action: Rachel Zegler. La gran diferencia se encuentra en la esencia de la trama, el deseo de mostrar a una Blanca Nieves que “deja de pensar y actúa” en pro de su pueblo y todo el reino que sufre de hambruna a causa de las acciones de la malvada reina.
¿A caso no es emocionante pensar en Blanca Nieves como una líder que se revela contra el “poder” a favor de su pueblo? Eso fue (tristemente) lo que atisbó la esperanza de encontrar en esta cinta un guion estimulante, pues sus manos son las mismas que nos dieron los discursos que al día de hoy siguen agitando el alma y que hacen parte de películas como “Barbie” (2023), “Mujercitas” (2019) o, incluso “Lady Bird” (2017). Se esperaba más de Greta Gerwig y Erin Cressida Wilson. No hablan de su trabajo los diálogos planos, la falta de discursos justificando las acciones ´empoderadas´ de Blanca Nieves. Y es que en la parte de la película donde la princesa convoca al pueblo a sublevarse contra su majestad, justo en ese momento, cuando creía que harían uso de esa narrativa fascinante, entra como por quinta vez a jugar el soundtrack de la película.
Así que, si a usted no le gustan los musicales, ni piense en ver Blancanieves. “No sabía que esto era una ópera”, dijo mi compañía en la sala de cine. Y con esto no desestimo la destreza de un musical bien hecho, me refiero a que la cinta por lo menos, debe traer una advertencia: “No apta para los alérgicos a los musicales”. Se extrañó la famosa canción de la versión animada de Blanca Nieves “A Smile and a Song”, aunque para gracia de la cinta los siete enanos revivieron el famoso “Ay ho”.
¿Enanos con Inteligencia artificial?
Disney dudó mucho en usar actores con enanismo para interpretar a los siete característicos personajes con el fin de evitar estereotipos en dicha comunidad, pero la realidad es que el CGI (imágenes generadas por computadora o a la interfaz común de gateway), no logró complacer al público ni al fandom, y hay quienes expresan que la producción perdió una gran oportunidad de inclusión.
Según Variety, Blancanieves costó más de 250 millones de dólares, y hasta el momento, en su primera semana en IMAX ha logrado recaudar USD 87.3 millones, a nivel mundial.
Blanca Nieves es una princesa que nació en una época ya muy retrógrada para las generaciones actuales, esta era la oportunidad de Disney de revivir al personaje, y agregarle valor a la historia cautivando al público actual. Sin embargo, no ayudaron mucho la pésima actuación de Gal Gadot, el exceso de CGI en aspectos importantes de la película y la falta de un guion contundente para mostrar esa nueva versión de la princesa.
Debo decir que se observan intentos de un guion bien construido, pero fue decepcionante, por ejemplo, cuando la resolución de los conflictos se da gracias a que la princesa recordaba el nombre exacto de los soldados de la reina que antes eran granjeros o hacían otras actividades en el pueblo, esa no es forma de resolver una trama que cumplía casi cien años esperando su live action, una decepción total. Blanca Nieves no es mi princesa favorita, y hasta el momento no lo será.