El Carnaval de Barranquilla no solo se baila y se canta: también se viste. Cada año, los trajes de la Reina se convierten en un lenguaje visual que narra la historia del Caribe, rinde homenaje a sus raíces y pone en diálogo la tradición con el diseño contemporáneo.
En 2026, Michelle Char Fernández ha llevado esta narrativa a otro nivel. Sus vestuarios no solo deslumbran por su estética, sino que destacan por el trabajo colectivo, la artesanía local y el profundo respeto por las herencias culturales que dan vida a la fiesta más grande de Colombia.
Estos son nuestros trajes favoritos, piezas que celebran el arte, la moda y la identidad carnavalera.
1. Lectura del Bando
“Vestida de tambores y brisas del río”
La apertura oficial del Carnaval 2026 no pudo tener un inicio más contundente. Durante la Lectura del Bando, Michelle Char Fernández apareció con una creación majestuosa del diseñador Alfredo Barraza, un vestido que dejó sin aliento a Barranquilla.
La pieza rinde homenaje a la raíz cultural y ancestral del Carnaval, exaltando la herencia africana como uno de sus pilares fundamentales. Texturas, volúmenes y detalles evocan los tambores, la fuerza colectiva y la memoria viva que habita en cada danza.
“¡Rai ma negro! Me vestí con la riqueza y el brillo que heredamos de las manos africanas, de la herencia de la fuerza, resistencia y tambores que hace grande nuestro carnaval”.
Un traje que marcó el tono de esta edición: identidad, historia y orgullo cultural.
2. Traje de lanzamiento del Carnaval del Atlántico 2026
Artesanías del Atlántico + Liliana Borrero
Esta es, sin duda, una de las piezas más simbólicas del año. El vestido fue creado por 118 manos artesanas de 8 municipios del Atlántico, quienes, junto a la diseñadora Liliana Borrero, transformaron el saber tradicional en una obra de alta costura.
Cada detalle habla del territorio, de la creatividad popular y de la capacidad de la artesanía para dialogar con la moda contemporánea.
“Este vestido es un homenaje a la riqueza y magia que tiene nuestra tierra, una innovación artesanal que habla de la creatividad e inventiva de nuestra gente”.
Un traje que demuestra que el lujo también nace del trabajo colectivo y del saber ancestral.
3. Traje de la Izada de Bandera
Escuela Distrital de Arte y Tradiciones Populares de Barranquilla
Para uno de los actos más simbólicos del Carnaval, la Reina lució una creación realizada por la Escuela Distrital de Arte y Tradiciones Populares, inspirada en el trabajo artesanal del municipio de Galapa.
Los tejidos y formas de esta pieza funcionan como un recordatorio claro: la esencia festiva del Carnaval es el resultado de las herencias afro que siguen vivas en el hacer manual, en la repetición del gesto y en la transmisión de saberes.
Un traje sobrio, cargado de significado y profundamente conectado con el origen popular de la fiesta.
4. Traje homenaje al Congo
Este vestuario es un homenaje vivo a las danzas de congos, una de las expresiones más poderosas del Carnaval de Barranquilla. La pieza exalta a los guardianes del patrimonio cultural que, desde distintos barrios de la ciudad, mantienen viva esta tradición.
Colores intensos, formas simbólicas y una fuerte presencia escénica convierten este traje en una declaración de respeto y reconocimiento a quienes sostienen la memoria festiva desde el baile y la música.
5. “Con la fuerza del león y del tigre”
Uno de los primeros trajes que presentó Michelle en su camino como Reina fue esta impactante pollera y corset creados por Alfredo Barraza, una auténtica obra de arte textil.
“Con la fuerza del león y del tigre, porque soy la reina de una manada poderosa que está lista para rugir en el Carnaval 2026”.
El diseño transmite liderazgo, energía y carácter, reflejando el espíritu de una reina que asume su rol con fuerza, elegancia y conexión con la tradición.
Entre bordados, tejidos, símbolos y referencias ancestrales, estos vestuarios construyen una lectura contemporánea del Carnaval, donde la tradición dialoga con la alta costura y el saber popular ocupa el lugar que merece.
Así, el Carnaval 2026 se sigue contando también desde la moda: una moda que honra sus raíces, celebra a quienes la hacen posible y reafirma que en Barranquilla, la fiesta se vive —y se viste— con identidad.
Fotografías tomadas de la cuenta de Instagram Oficial de Michel Char
